La blogósfera o el mundo paralelo

Todos somos estrellas

“No tengo ganas de compartir nada con nadie. Sólo por hoy. Quizá mañana ya vuelva a ser la misma de siempre”. Fue una de las primeras frases de Paula, futura antropóloga de la Universidad de San Marcos y autora de uno de los más leídos blogs del Perú: “Maten a esa Reina”. Los weblogs, o bitácoras, empiezan a cobrar inusitada fuerza aún cuando su existencia data de los inicios de Internet y hoy ya existen más de 5 millones.

Desde hace un año, esta forma de comunicación que, a decir de algunos, representa la segunda revolución de Internet, ha venido ganando adeptos entre los ciberperuanos. Bitácoras que constituyen interesantes ensayos vitales; espacios personales que desdoblan la individualidad real recreando una virtual, para beneplácito de los millones de navegantes ávidos de hurgar en experiencias ajenas. Historias mundanas para saber, comentar, criticar, rescribir...

“Es un medio subversivo que rompe el esquema tradicional del diario como espacio íntimo, ahora ese espacio se multiplica en miles de monitores”, reflexiona Juan Manuel Robles, estudiante de Derecho de la Universidad Católica y entusiasta creador de “La Rayuela del Cronopio”, blog nombrado así en homenaje a sus ídolos Borges y Cortázar, y en donde él da rienda suelta a su pasión literaria. “Escribo sobre mis cosas pero sin necesidad de develar identidades, sino mediante metáforas y formas que yo entiendo”.

Iván Thays, reconocido escritor, relata haberse enterado de la existencia de los weblogs mediante un artículo aparecido en “El Comercio”, y que una colega mexicana lo convenció de crear el suyo propio, que tituló “Sin Plumas”. En él, postea las reseñas de libros que periódicamente publica en los medios. Confesó también recibir un promedio de 100 visitas diarias -que corrobora el potencial de los blogs como recurso informativo-, y ser un asiduo lector de muchas bitácoras, sobre todo, de las “personales”: “El Perú aún está en pañales en el tema, a comparación de los blogs argentinos, por ejemplo, que son muy creativos, y ni qué se diga los que están en inglés; pero ya empiezan a aparecer algunos muy buenos”.

A diferencia de Thays, Jorge Tudela Pye, que a sus 15 años cursa tercero de media en el Markham, sí produce material especial para su blog "NSX Jorge". “Tiene una sección personal, de intereses, como todos, pero también preparo cada mes una biografía de algún personaje que admiro. Alguna gente me escribe preguntándome por qué escribo eso... Pues para que la gente se entere de lo que hago, decírselo a alguien más que a mí mismo”.

Desde el blog de famosos de la talla (y peso) de Michael Moore, hasta los apócrifos, como el de la Princesa de Asturias, Letizia Ortiz, estos espacios despiertan una mórbida obsesión por penetrar vidas ajenas y exponer las propias en ese mundo paralelo que llaman la Blogósfera.

Los hay de temas inimaginables –abundan los de actualidad tecnológica y política-, pero, sin duda, los más interesantes resultan los blogs catalogados “personales”. Feudos privados que, a decir de la socióloga Liuba Kogan, se tornan en espacios de construcción de identidad: “Tener un blog es tener una vida paralela alimentada por uno mismo y por su comunidad de lectores que, con su interacción, retroalimentan la caracterización de ese personaje creado y su mundo”.

Sacando la vuelta: el periodismo off shore

Las recientes olimpíadas, la tragedia del World Trade Center, la matanza en el colegio ruso, y las elecciones presidenciales españolas y estadounidenses tuvieron una cobertura paralela. Los blogs se convierten en fuentes no oficiales de información y, por tanto, más ricas y diversas; permitiendo que los ciudadanos de a pie participen en la comunicación pública antes restringida. En ocasiones, convirtiéndose incluso en la única fuente posible de información. Saber cosas antes filtradas por los medios, convierte al consumidor de blogs en alguien potencialmente más informado y eso, claro, es peligroso.

Desde su cotidianeidad, los blogs dicen mucho de lo que no sabemos: develan sentimientos antes postergados en la agenda noticiosa. La reciente invasión norteamericana a Iraq tuvo en los blogs una trascendencia ineluctable, ya que hicieron de portadores de testimonios de la tragedia humana. El gobierno estadounidense llegó incluso a hackear algunos blogs de soldados que relataban hechos no avalados en el discurso oficial. Un
muchacho iraquí escribió en su blog un día después de navidad: “Esta noche las explosiones comenzaron un poco antes. Estaba viendo una película de Meg Ryan (me confieso su admirador). El único problema era las explosiones estaban muy cerca... Mi madre no podía soportarlo más. Esta es la tercera noche que pasa lo mismo, por favor, ¿alguien puede decirme qué está pasando?”

Otro caso histórico. El Comité Olímpico Internacional prohibió a los atletas actualizar sus blogs durante los juegos, por considerar que se atentaba contra los derechos adquiridos por las cadenas de comunicación “oficiales”. El especialista en comunicación digital de la Universidad Católica, Eduardo Villanueva, advierte al respecto: “Las ideas mismas que sustentan la existencia de weblogs se hallan bajo el ataque sostenido de los interesados en defender sus intereses. No es un ataque tecnológico, sino legal y político, y busca no cambiar el potencial de la Web como espacio de innovación, sino constreñir la innovación a las necesidades del capital.”

Controversial e interesante. El tema de los weblogs y su mundo paralelo, recién inicia sesión. Esté prevenido.

Agradecimientos especiales a Diego Panta, Sayuri Shimatu, Carlos Chang, Liuba Kogan, Eduardo Villanueva, Juan Carlos Luján, Iván Thays, Jorge Tudela y Juan Manuel Robles, que colaboraron en la realización de este reportaje.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

CChang , de nadas :D

Anónimo dijo...

He entrado a algunos de los blogs que has recomendado y he quedado gratamente sorprendido. Suelo detestarlos, pero me has permitido recuperar la esperanza no sólo en este medio absurdo de comunicación sino, incluso, en algunas personas. Muchas gracias.

Anónimo dijo...

Escribes de puta madre! Ya habia leido cosas sobre blogs, pero tu texto me ha abierto los ojos a un mundo que no creí tan complejo... Gracias:) Tani.

Anónimo dijo...

Excelentísimo señor:

Algún día de la semana pasada, no recuerdo muy bien cuál, me topé en mi alma mater con la imagen de su más asiduo escritor, más flaco de lo que lo recuerdo (y más guapo también, no está demás decirlo). Me sorprendió su presencia por esos lares, tan alejados de su hábitat, pero por sobretodo, su motivo y su compañía. Andaba con un grupo de amigos, con cámara y micro en mano. Desconozco las razones.

Curiosa yo, como signo femenino que estoy segura él resaltaría, intenté hacerle señas y llamar su atención. Pero nada. Haciendo gala de mi costumbre horaria -llegaba tarde a una clase- no pude quedarme más tiempo para seguir con mi intento. Prefiero creer que andaba distraído con sus pensamientos en vez de pensar que me ignoraba. Una amistad de 10 años y la cercanía urbana que nos une me da el derecho de hacerlo.

Sólo quería hacerle saber, a través suyo, lo sorprendente que me resulta (por sus acertados, deliciosos y a veces hilarantes "posts", por todas las cosas que hace, por lo bien que escribe), hacerle saber, en fin, lo orgullosa -si es que el término es válido aquí- que estoy de él.

Quedo de Ud.

Post Scriptum: Hágale saber, también, que todavía estoy esperando la próxima partida de Monopolio.

Juan Manuel dijo...

Y se puede acceder al reportaje para verlo de alguna manera?